Mi frase




MI Frase
"Cuando la vista se cruza con el deseo, haz que impere la razón".
(José A. Puig)





viernes, 9 de junio de 2017

EL BUEN SAMARITANO



Nuestra vida está llena de titulares, pero de pocos ejemplos a los que seguir. Los titulares hacen sencilla la lectura de la prensa, nos permite conocer el contenido de novelas, películas,  texto e incluso tesis doctorales, sin necesidad de leerlos y conocer si, esos titulares, hacen un juicio justo al contenido de los resumido o titulado. Pero la vida es algo más que titulares, la vida está repleta de situaciones, detalles o particularidades que hacen que lo vivido sea plausible o reprobable. Unos gestos que, vistos por otros, son clasificados, son etiquetados, y van construyendo el parecer que sobre nosotros tienen los demás.
Estos días, como consecuencia del último atentado yihadista en Borough Market de Londres, un muchacho de treinta y nueve años, Ignacio Echavarría, ha dado al mundo entero un ejemplo de dignidad y heroísmo, una guía a la sinrazón del terror. Una persona valiente y generosa, que sin pensárselo dos veces, y ante el ataque que unos desalmados estaban infringiendo a una mujer, se enfrentó con su monopatín, el solo, a los tres terroristas. Su acción permitió dar tiempo a que otras personas pudieran salvarse. Una vida a cambio de defender a sus semejantes, a su prójimo,  una vida que no necesita titulares, sino un ejemplo a seguir.
Ignacio, no he tenido el placer de conocerte pero tengo claro que Jesús te hubiera puesto como ejemplo del buen samaritano. Un hombre valiente, decidido, que pone a los demás por encima de sí mismo. Un hombre que simplemente actuó movido por la misericordia. Has dado ejemplo al mundo entero de lo que es vivir pensando en el “otro”, en el que está necesitado, en la victima injusta de un acto atroz. Te has dejado tocar por el dolor y la miseria de los demás. Tu hermano, que bien te conocía, definió claramente quién eras: Muy buena persona, ¡que magnifica definición!, un resumen de vida que lo dice todo sobre ti. Un ejemplo, un héroe, un sacrificado, etc., titulares que nos han llegado a todos nosotros a través de los medios de comunicación. Pero nadie te ha puesto de ejemplo como el buen samaritano.
Has mostrado al mundo que tienes una familia unida, querida, con mucho amor. Una familia que ha sabido comportarse ante los momentos de dolor, ante los momentos difíciles que son los que nos clasifican, nos etiquetan, los que van construyendo el sentido real de lo que debe ser la familia. Una familia que no ha necesitado titulares, su quehacer diario ha dado su fruto en una persona como tú. Como padre te digo que el mayor orgullo es tener un hijo como tú los has sido. Un hombre querido por tus sobrinos, religioso, recto, trabajador, amigo de todos los que te rodeaban, jovial, deportista y preparado para afrontar tu trabajo. Un ejemplo que, por desgracia, muchos no quieren mirar porqué lo que ven está muy lejos de lo que ellos son.
Ignacio, tu hermana Ana es otra muestra de amor y sensibilidad. Su capacidad de entender, sentir y responder a la excitación del momento, donde la mayoría mostraríamos enfado, nos enseña cómo debe actuar un verdadero cristiano. Sus palabras tranquilas, pero entrañables, nos causó un fuerte sentimiento de asombro cuando dijo: “Algo muy triste y muy duro se está convirtiendo en algo más bonito y muy grandioso”. Descansa en paz, y ahora sigue pidiendo por nosotros.

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
Blog: http://josantoniopuig44.blogspot.com.es/
Twitter: @japuigcamps
Publicado 09-06-2017

viernes, 26 de mayo de 2017

UNA JAULA DE GRILLOS



Los españoles que nacimos entre los 40 y 60, del siglo pasado -¡madre mía del siglo pasado!-, solemos reaccionar ante la situaciones que vamos viviendo día a día de forma sorpresiva como si realmente hubiéramos nacido más tarde. Digo esto, porqué si ya somos de cierta edad deberíamos estar acostumbrados a que la condición humana nos hace vivir siempre en perpetuo sobresalto. Un sobresalto que, en muchas ocasiones, nos hace revivir momentos del pasado, un “dèja vu”, un ya vivido o visto, donde el acontecimiento vuelve a acontecer como si el tiempo no hubiera pasado. Muchos de los hechos que actualmente estamos viviendo son un volver a empezar, una repetición de la asignatura que nunca se aprobó adecuadamente y surge una u otra vez, sin capacidad de ser aprobada. Son sucesos, tantas veces repetidos, que han hecho que me viniera a la mente que nuestra sociedad es una jaula de grillos.
Todos los ciudadanos solo queremos ser escuchados, pero que poco capaces somos de escuchar a los demás. Hemos construido una sociedad donde no dejamos de opinar, de hablar sin cautela de lo que decimos, de dar información sesgada, de aceptar todo sin pudor alguno. Un lugar donde, al igual que en una jaula de grillos, hay mucho alboroto y que resulta difícil entenderse y poner orden. Todo esto viene al caso de los continuos mensajes que el pueblo español está recibiendo sobre la activación de la secesión de Cataluña del resto de España. El President de la Generalitat de Catalunya, Puigdemont, envía una carta al Presidente del Estado Español para dialogar sobre los términos y las condiciones del referéndum, eso sí, previa condición de que el Sr. Rajoy acepte que se haga un referéndum (¿?).
El Presidente del Gobierno de España, como respuesta a esa misiva, le dice que lo que el pide debe exponerlo en la Cámara o Parlamento de España, pues él no tiene autoridad para aprobar ese tipo de petición. Es tal el alboroto que el Govern de Catalunya, y el resto de independentistas, han montado que, como en toda jaula de grillos, no hay manera de entenderse. Incluso dentro del bloque soberanista las tensiones son cada vez mayores, convirtiéndose en una competición por ver quién va más allá en sus planteamientos, y han actuado como catalizador para acelerar un viaje sin retorno. Así, la mayoría independentista del Parlament ha impuesto ya una reforma del reglamento que permitiría la aprobación exprés del texto en trámite de lectura única, de tal manera que en tan solo 48 horas, sin capacidad de reacción por parte de la oposición, la independencia se pondría en marcha. Con esta forma de definir el “dialogo”, no es de extrañar que muchos digamos: ¡Que paren el mundo, que me apeo!
Para mayor sorpresa, éste grupo soberanista ya no escucha ni siquiera al pueblo soberano catalán, a esos a los que machaconamente aluden para que se acepte el referéndum. Digo esto, porqué según los datos del PAIS (24-05-17) –encuesta de Metroscopia-, las maniobras de la Generalitat para aprobar sin apenas debate las leyes de ruptura desagradan al 67% de los encuestados. Ésta sin razón soberanista, este largo proceso, nos llevará a tal absurdo que desembocará en un delirio peligroso. Un delirio o desvarío, que en palabras del dramaturgo catalán Albert Boadella, solo tiene una única terapia de shock que pueda curarlo: la suspensión de la autonomía catalana.
Esta terapia de shock que muchos hemos pensado, debe de ser advertida públicamente. Una advertencia que haga recapacitar en las causas que esa deriva catalanista está poniendo sobre la mesa. Muchos empiezan a querer salir de esta jaula de grillos. Los empresarios catalanes exigieron este jueves (26-05-17) a Carles Puigdemont que respete la legalidad y acepte el envite de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría para acudir al Congreso a explicar su propuesta de referéndum. Por desgracia, aún son muchos los que se encuentran parapetados en las trincheras de la discordia, su falta de preparación les hace sentirse más fuertes en la jaula que fuera de ella y, lo que es peor, con sus actuaciones a través de cualquier medio están impidiendo que la ciudadanía, ya acostumbrada a vivir en esa jaula de grillos, tome la decisión de abrir la puerta de ese trullo y salga a revindicar lo que realmente piensa, única manera de poder, de una vez por todas, dar respuestas coherentes a los anhelos del corazón humano.


José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
Twitter: @japuigcamps
Publicado 26-05-2017

lunes, 8 de mayo de 2017

LIBERTAD DE ENSEÑANZA



El sábado pasado, seis de Mayo, en una de las manifestaciones educativas más multitudinarias que se recuerdan, más de 40.000 personas según cálculos de la organización, marcharon por el centro de la ciudad con una reivindicación clara: la libertad educativa. Más de 45 minutos después del comienzo de la marcha, aún había cientos de personas que apenas se habían movido. Y es que la Federación Católica de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (FCAPA), que había convocado la manifestación junto a la plataforma y USO, centró sus reivindicaciones en la recuperación de las 31 aulas de 1º de Bachillerato que 25 colegios concertados de toda la Comunitat Valenciana perderán el curso que viene. Para los convocantes de la manifestación, este recorte “supone impedir a más de mil alumnos la continuidad del próximo curso 2017-2018 en sus propios centros”.
La manifestación, que duró más de dos horas, cerró el acto con un claro comunicado: “Los padres, como ciudadanos que sostenemos con nuestros impuestos tanto la red pública como la concertada y, especialmente, como primeros responsables de la educación de nuestros hijos, tenemos derecho a que estos reciban una educación de calidad, a escoger libremente el centro al que queremos confiar su educación, y a que ésta esté de acuerdo con nuestras propias convicciones, ya sean religiosas, morales, pedagógicas o filosóficas. Este comunicado hacía hincapié en que la concertada no quiere “ninguna imposición”, ni de lengua, ni de distrito escolar, ni de ideología de género, ni de un modelo educativo único y uniforme. Contra toda imposición, exigimos libertad de educación. Sin las familias nada puede hacerse en materia de educación”.
Como se pudo ver en esta manifestación, que se desarrolló en un ambiente lúdico y familiar repleto de niños de todas las edades, las razones de esta masiva movilización ciudadana, que no descartaba repetirse en otras ocasiones, eran “muchísimas” y muy generosas, y por eso la gente ha dicho “basta ya”. Un “basta ya” capaz de movilizar a miles de personas, que sin apoyo de las grandes patronales de la educación concertada y ante una convocatoria urgente, superó todas las expectativas. Por fin, la clase silenciosa salía a la calle. Los políticos tocaron, con su negativa a la libertad de educación elegida libremente por los padres, la fibra más sensible de la familia: los hijos.
Miles de padres, alumnos y docentes han salido a las calles para unir fuerzas en una manifestación en Valencia contra el decreto que, la conselleria que dirige (¿?) Vicent Marzà, llevará a cabo para el próximo curso escolar -el denominado arreglo escolar-, en el que está previsto la supresión de conciertos para Infantil, Secundaria y Bachiller. Después de esta gran manifestación ciudadana, vamos a ver si la Generalitat, con su presidente y vicepresidenta al frente, toma nota en favor de la libertad educativa. Una libertad educativa que, en contra de lo que dice el Conselll, no cuesta más dinero a los contribuyentes sino todo lo contrario.   El coste total por alumno en los centros públicos es de media 6.940€, coste que la Administración pública financia en su totalidad, según el informe anual “Datos y cifras del Curso Escolar 2014-2015” del Ministerio de Educación. Sin embargo, en el caso de un centro concertado, la Administración financia prácticamente la mitad de esa cifra quedándose por debajo de 2.900€. Así pues, señores del tripartito que están gobernando la Comunidad Valenciana, no es por el coste por lo que quieren eliminar la concertada sino por su esfuerzo continuo y desmesurado de imponer su ideología política.   

José Antonio Puig Camps. AGEA Valencia (Dr. Ingeniero y Sociólogo)
Twitter: @japuigcamps
Publicado 08-05-2017